RSCJ participan en la marcha sobre el clima

RSCJ Gwen Hoeffel and Diane Roche (the author) at the People's Climate March

Más de 311.000 personas se unieron en la ciudad de Nueva York el 21 de septiembre para expresar su preocupación por el futuro de este planeta que es nuestra única casa. Unos hacían la marcha llevando posters por la temperatura creciente causada por las emisiones de carbón. Otros por la insensible contaminación de aguas subterráneas que causan las explotaciones. Otros por la injusticia que sufren los más vulnerables de la tierra causada por el provecho que sacan corporaciones, las naciones y los ricos. Entre la multitud, justo en frente de la plataforma del Arca de Noé, estaban tres rscj y varias compañeras llevando un poster con el logo de la familia del Sagrado Corazón rodeado por los nombres de todos los países donde hay RSCJ y con las palabras “Justicia, Paz e Integridad de la Creación”.

Escogimos unirnos al grupo de la marcha donde se habían reunido, a las 11 a.m., personas de cada tradición de fe del país  para rezar, cantar, bailar y dialogar durante tres horas, esperando llegar a nuestro lugar, caminando entre el río de manifestantes que se movían lentamente por la 6ª Avenida hacia abajo. Encima del Arca un hombre con “cuello romano” de pie cerca de una mujer con una bufanda musulmana, mientras encima de la plataforma de la Mezquita, los judíos con sus gorras sonreían al joven deportista con una camiseta que decía “No Pánico, Soy Islámico”. Un ateo amable sostenía un letrero que decía “Ateo por la Justicia del Clima” con la etiqueta “Bien sin Dios”.

Cecile Meijer RSCJ que representa a la Sociedad del Sagrado Corazón ante las Naciones Unidas y yo nos turnamos tomando  la punta de la bandera mientras Gwen Hoeffel RSCJ, recientemente llegada del Japón donde ha estado sirviendo un tiempo, sostenía la otra punta. En alguna parte, entre la multitud, detrás de nosotras, El MacLellan RSCJ, nos buscó llamándonos con su móvil, nos encontró y se puso a caminar las dos millas y media con los que llevaban una pequeña bandera amarilla que decía “Católico”. En otros grupos más lejanos Judy Garson RSCJ, escogió caminar con amigos y compañeros en el sector de inmigrantes y Rosemary Hobson (Asociada) iba con mujeres religiosas con las que había viajado desde el área de Rhode Island hasta Nueva York. En otra parte en medio de la gran multitud, Helen O’Reagan RSCJ, también estaba caminando.

Es difícil captar la mezcla de entusiasmo y cansancio, alegría y ansiedad que un acontecimiento de esta magnitud provoca. Sentí ganas de llorar por alguna razón cuando miré y vi estudiantes de una escuela de negocios unos diez pisos encima de nosotros colgados en la ventana haciendo señales de apoyo; pero cuando  vi al hombre llevando la tabla con bocadillos insistiendo que todos los negros deberían huir  del grupo porque los estaban usando como juguetes, sentí hasta físicamente una ola de desesperación por tantos heridos que hay en este mundo.

Cuando volví a casa al DC encontré un correo electrónico de un amigo que compartía un artículo escrito por un joven radical que criticaba los métodos familiares amistosos no de confrontación utilizados por  350 org. y  otros organizadores de la marcha, admitiendo al mismo tiempo que merecía la pena haberlo hecho. Estoy ciertamente contenta de haber ido. Encontré en el autobús, residentes del DC; gente que va a trabajar en bicicleta todos los días y que viven en casas diminutas, que van a pie para reducir al mínimo la contaminación, y cultivan su comida en jardines comunitarios. La mayoría, de 20 a 30 años, llenos de esperanza en el futuro que ya están construyendo juntos.

Lo que realmente importa es lo que todos hacemos ahora. Como resultado de los correos electrónicos sobre la Marcha a favor del Agua Sana que iban y venían por la Red, Mary Jane Ferrier RSCJ ha decidido comunicar una propuesta con excelente información de Barbara Dawson RSCJ, sugiriendo  que la Provincia de USC se plantee deshacerse de la cartera de valores que saca provecho de la extracción o tratamiento del combustible fósil. No ganaríamos nada si nos desanimáramos o fuéramos cínicas ante los cambios tremendos que pueden estar ya ante nosotros, pero sí hay algo que ganar si estamos orientadas y cada una hace lo que está a su alcance para proteger esta única tierra que tenemos.

 
Diane Roche rscj            
   Directora de JPIC, Stuart Center
**  Este artículo, publicado originalmente en https://rscj.org/news/rscj-participate-peoples-climate-marches, ha sido traducido con permiso.

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JPIC |Un Enfoque de Relaciones Transformadoras: Cuidado de la Tierra, la Casa Común